En el marco del Día Mundial de la Obesidad, la Esp. Lic. Mariela Abaurre, de la Facultad de Ciencias de la Nutrición, brinda información sobre esta fecha, que se conmemora cada 4 de marzo con el objetivo de concientizar a la población sobre los riesgos asociados con la obesidad y promover hábitos saludables para prevenirla.
La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo y se ha convertido en un problema de salud pública debido a su alta prevalencia y a sus consecuencias negativas en la calidad de vida. 
En Argentina, 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso, lo que aumenta el riesgo de desarrollar problemas de salud como diabetes, hipertensión arterial, enfermedades respiratorias crónicas, enfermedad del hígado y algunos tipos de cáncer.
Además de los riesgos físicos, la obesidad también afecta la salud mental. El estigma social y la discriminación hacia las personas con sobrepeso u obesidad pueden generar sentimientos de inseguridad, ansiedad y depresión. Se trata, por lo tanto, de un problema de salud integral que requiere un enfoque multidisciplinario.
La prevención de la obesidad es crucial para reducir su impacto en la salud pública. Factores como el sedentarismo, la mala alimentación, el estrés y la falta de educación sobre nutrición contribuyen significativamente a la creciente tasa de obesidad en el mundo.
Esta jornada no solo busca generar conciencia sobre la prevalencia de esta enfermedad, sino también incentivar la acción a nivel global mediante iniciativas concretas para su prevención y tratamiento. Algunos de los objetivos de este día son:
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Este día invita a reflexionar sobre la importancia de la salud y nos recuerda que pequeños cambios en la alimentación, el ejercicio y el entorno social pueden tener un impacto significativo en la salud de las personas. La educación y el apoyo emocional son esenciales para empoderarlas, ayudándolas a tomar decisiones saludables y a buscar ayuda cuando sea necesario.