Salud y maternidad: despejando dudas para una lactancia informada

03 Abr 2025

La lactancia materna es un pilar fundamental para la salud del bebé, pero aún persisten dudas sobre su continuidad en casos como enfermedad materna, tratamiento con medicamentos o internación. Desde el Espacio Amigo de la Lactancia, del Decanato de Nutrición, comparten información basada en evidencia científica para aclarar estas inquietudes.

Si la mamá está enferma, ¿puede seguir amamantando o debe suspender la lactancia?

En la mayoría de los casos, sí. Son muy pocas las enfermedades que contraindican la lactancia, como el VIH, el virus linfotrópico humano o el consumo de drogas.

Lejos de ser perjudicial, la leche materna sigue siendo la mejor opción para el bebé. No solo proporciona los nutrientes esenciales, sino que también aporta anticuerpos específicos que lo protegen de enfermedades, incluso de aquellas que pueda tener la madre.

¿Qué ocurre si la madre toma medicamentos?

La mayoría de los medicamentos pasan a la leche materna, pero en pequeñas cantidades. En general, es más beneficioso continuar con la lactancia que recurrir a la alimentación artificial.

Existen muy pocos fármacos incompatibles con la lactancia, y en la mayoría de los casos pueden sustituirse por opciones seguras. Para consultar la compatibilidad de cualquier medicamento, se recomienda visitar www.e-lactancia.org, una fuente confiable basada en evidencia científica.

Otro dato importante:

En los prospectos de los medicamentos, los efectos secundarios suelen agruparse bajo la categoría “embarazo y lactancia”, pero ambas situaciones son muy diferentes. Durante el embarazo, cualquier sustancia que llegue al torrente sanguíneo materno pasa al feto en la misma concentración. En la lactancia, en cambio, solo una mínima cantidad del fármaco pasa a la leche, y para que pudiera afectar al bebé, la madre tendría que haber ingerido dosis tóxicas.

¿Qué sucede si la madre debe ser hospitalizada?

Si una madre lactante es internada, siempre que su estado de salud lo permita y la enfermedad no sea contagiosa, se recomienda promover la continuidad de la lactancia.

Para ello, es importante trabajar de manera interdisciplinaria con otros profesionales de la salud. Si el hospital cuenta con un centro de lactancia, se puede buscar apoyo para mantener la producción de leche. En algunos casos, es posible solicitar una habitación individual para favorecer la cohabitación con el bebé y facilitar la lactancia.




Ante cualquier duda, consultá a un profesional de la salud. También podés acercarte al Decanato de Nutrición para acceder al Espacio Amigo de la Lactancia y recibir asesoramiento especializado por la Tec. en Puericultura Antonella Piai.