El calostro, conocido como "oro líquido", es la primera leche que produce la madre tras el parto y representa un escudo protector fundamental para el recién nacido. Su composición única en nutrientes y anticuerpos lo convierte en la primera vacuna natural del bebé, brindándole una defensa inmunológica clave para su desarrollo.
Según la Técnica Universitaria en Puericultura Antonella Piai, el calostro desempeña múltiples funciones esenciales:
- Protección inmunológica: actúa como una vacuna natural, ya que está cargado de células vivas y anticuerpos que fortalecen el sistema inmune del bebé.
- Barrera gastrointestinal: reviste la mucosa gástrica, creando una capa protectora que ayuda a prevenir infecciones.
- Desarrollo óptimo: contiene altos niveles de sodio, potasio, cloruro y colesterol, fundamentales para el crecimiento del corazón, el cerebro y el sistema nervioso.
- Regulación metabólica: su alto contenido de proteínas contribuye al control de los niveles de azúcar en sangre.
- Defensa ante infecciones: la lactoferrina, presente en el calostro, posee propiedades antibacterianas y antifúngicas que protegen al bebé, incluso a nivel del sistema urinario.
- Eliminación del meconio: su efecto laxante ayuda a expulsar las primeras heces del bebé, evitando la ictericia neonatal.
El calostro es un tesoro, oro líquido, la mamá lo produce en la medida justa y en el momento justo para garantizar la mejor protección y alimentación del recién nacido, destaca Piai.

Este "oro líquido" es el primer gran escudo protector del recién nacido, diseñado por la naturaleza para fortalecer su sistema inmune y sentar las bases de una vida más saludable y segura.