El jueves 20 de noviembre se realizó una emotiva ceremonia en la que familiares, amigos, colegas y autoridades universitarias se reunieron para acompañar a los homenajeados. El encuentro puso en valor el compromiso, la vocación y la entrega de quienes dedicaron una parte esencial de su vida a esta casa de altos estudios.

Durante la ceremonia, se reconoció especialmente a quienes cumplieron 25 y 35 años de servicio, agradeciendo profundamente su labor y su aporte al crecimiento de la institución. Cada una de estas trayectorias representa miles de horas de dedicación, historias compartidas y generaciones de estudiantes y profesionales marcados por su trabajo. Su paso por la Universidad no solo dejó una huella: es parte esencial de lo que hoy somos.
El acto culminó con un mensaje de gratitud y afecto, resaltando que las instituciones encuentran su verdadero sentido en las personas que las construyen día a día. Cada homenajeado recibió un abrazo simbólico en nombre de toda la comunidad universitaria, reconociendo que el valor de los momentos más trascendentes no depende de su duración, sino de la intensidad con la que se viven. Luego, los presentes compartieron una degustación y un brindis en el comedor universitario.
Tal como escribió Charles Dickens, “la vida es una gran obra de teatro que no permite ensayos”. Con ese espíritu, la Universidad invitó a cada uno de los homenajeados a seguir disfrutando, amando y celebrando cada instante, ahora con la tranquilidad y plenitud que merecen.