El árbol de la vida

14 Ago 2019

Como cada año, el 15 de agosto se celebra en la provincia el día del árbol. La primera plantación sistemática fue en la Alameda. Posteriormente en 1815 San Martin, que por aquel entonces era gobernador de la provincia, ordenó su extensión a siete cuadras.

Luego de estas iniciativas la plantación de forestales era irregular y no existió ningún programa para fomentar la plantación de nuevos ejemplares.

Sin embargo, después de una epidemia de cólera entre 1886-1888, el Doctor Emilio Coni, al detectar las deficiencias sanitarias que tenía Mendoza, sugirió la construcción de un amplio parque que sirviera como cinturón ecológico y proveedor de oxígeno.

A partir de allí se inició la obra para construir el Parque General San Martín, diseñado en 1896 por el arquitecto Carlos Thays, renombrado paisajista francés. Fue creado en base a un criterio de calidad de vida, ya que la forestación del lado oeste de la ciudad permite la justa humidificación del ambiental. De este modo se lograron disminuir las enfermedades respiratorias producidas por el ambiente seco que caracteriza a la provincia.

Para proveer de árboles al resto de la ciudad, a fin de que el flujo de aire tuviera su continuidad, se implementó un plan de forestación integral urbana que incluyó toda la ciudad y sus alrededores. Este finalizó en 1923 y suministró a Mendoza del 80% del arbolado público hoy existente.

En la República Argentina, el principal impulsor de la actividad forestal fue Domingo Faustino Sarmiento.

En 1900, por iniciativa del Dr. Estanislao Zeballos, el Consejo Nacional de Educación estableció el 20 de agosto como Día Nacional del Árbol.

En 1907, Mendoza se convirtió en la primera provincia en sancionar una la ley que instituye la Fiesta del Árbol. Más tarde, el Decreto Nº 432 de 1934 se dispuso que la festividad se festejara el 15 de agosto.


Un daño a la propia humanidad

Según explica la veterinaria Jennifer Ibarra, docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Maza, en la actualidad la erradicación y mutilamiento de árboles en Mendoza es un problema importante, ya que la reposición es escasa o nula y no tienen riego. Son muchos los propietarios, empresas y organismos que realizan acciones en forma indiscriminada y no existe un plan provincial de cuidado de los mismos.

La presidente de Fundación Cullunche señaló que son múltiples los beneficios que proporcionan los árboles para la vida cotidiana de las personas y el medio ambiente: le dan biodiversidad a la ciudad, refrescan y humidifican el ambiente, son refugio para muchas aves y embellecen el paisaje.

Debido a su función indispensable, se torna fundamental la toma de conciencia y de responsabilidad por parte de todos los habitantes.